Gustavo Sierra.
MAR DEL PLATA .ENVIADO ESPECIAL
gsierra@clarin.com
Fuimos
cinco mosqueteros, rodilla en tierra y con esgrima de la buena. Y triunfamos en
el duelo". La frase es del presidente venezolano Hugo Chávez. Describía la lucha
que habían emprendido durante cinco horas de negociaciones los presidentes de
los países del Mercosur y él mismo para encontrar un consenso en el documento
final de la Cumbre de las Américas. "Y Néstor Kirchner fue Dartagnan",
agregó.
En una conferencia de prensa que comenzó con dos horas de
retraso y ante la respuesta de sólo la primera pregunta, Chávez se tomó una
hora y cuarto para describir lo que consideró "un debate inédito en cumbre
alguna".
En la conclusión aseguró que el derrotado había sido el
presidente estadounidense. "El hombre iba golpeado, ¿no le vieron la cara? El
gran derrotado fue Mister George "dableiú"
(W) Bush y por eso se fue con anticipación", aseguró entre las risas de sus
ministros que lo acompañaban desde la primera fila de la abarrotada sala del
hotel República.
De acuerdo a Chávez, la negociación sobre el documento de
ésta cumbre ya estaba estancada desde hace un año. Y se llegó a Mar del Plata
con "el ALCA muerto". El tema no estaba ya dentro de la agenda de la
última sesión de la cumbre que había comenzado a las 10 de la mañana y que debía
terminar a las 12:30 con un almuerzo.
"Teníamos que hablar de empleo y lucha contra la pobreza. Y
yo propuse poner en práctica un programa idéntico al de la Alianza para el
Progreso que presentó John F. Kennedy en 1963", indicó Chávez, entre varias
referencias históricas y bíblicas.
"De repente, saltó la liebre", continuó el presidente
venezolano como si estuviera contando un cuento a sus amigos en un bar. "Salió
Panamá y quiso darle oxígeno al muerto. Quiso resucitar el ALCA. Sacó a
relucir la propuesta igualita a la de Estado Unidos. Pero el Mercosur se plantó
bien. Lula, reposado, muy firme. Néstor 'Dartagnan' Kirchner, muy firme. Tabaré,
calmo y firme. Nicanor, firmeY bueno, ya saben como soy yo", dijo.
"Pero enseguida empezó la presión. Estados Unidos y Canadá
presionaron con todo lo posible. Kirchner, en un momento, sacó su espada.
Dijo: no nos gusta que nos patoteen", siguió contando. Chávez dijo que
finalmente "se dieron cuenta que no podrían imponernos nada ante nuestra fuerza"
y que se llegó al consenso de los dos puntos en los que se especificaba la
divergencia entre los dos grupos. "Fue increíble, después de cinco horas de
debate. Kirchner había tenido que llamar a tres recesos. Y de toda esa
discusión. Regresamos al punto inicial que nosotros habíamos propuesto. En el
fondo, es lo mismo que presentamos, más allá de algún cambio de forma. Peleamos
duro y triunfamos".
"El ALCA ha muerto. El ALCA ha muerto", concluyó diciendo.