
Chávez describió con lujo de detalles la pelea previa a la firma del documento final de la Cumbre.
Por Eduardo Tagliaferro
Desde Mar del Plata
“El gran derrotado fue George W. Bush. Se fue antes de tiempo, se fue con la
derrota en la frente, yo lo vi. El hombre iba golpeado. Ustedes no le vieron la
cara, es una lástima”, proclamó el presidente venezolano Hugo Chávez ayer a la
noche. En una rueda de prensa, describió el fuerte enfrentamiento que los países
del Mercosur más Venezuela mantuvieron durante cinco horas con el resto de los
integrantes de Cumbre de las Américas que pretendían firmar una declaración en
la que ratificaban su compromiso con la iniciativa del ALCA. Esa propuesta,
comentó Chávez, apareció en forma imprevista de la mano de la delegación de
Panamá y establecía, entre otras cosas, que en el 2006 se reanudarían las rondas
de negociaciones para avanzar en las hoy estancadas discusiones sobre la
iniciativa norteamericana. El mandatario contó que en la pelea Néstor Kirchner
tuvo un rol de liderazgo y lo comparó con D’Artagnan.
Chávez dio su conferencia de prensa con más de dos horas de atraso y se
justificó diciendo que la discusión del documento final “fue extensa”. Su
conclusión fue contundente: vio a Bush como el gran perdedor. A este punto llegó
luego de comentar que cuando las discusiones tendrían que haber discurrido por
los temas agendados de creación de empleo digno, la delegación de Panamá propuso
incorporar el párrafo que reclamaba reanudar las negociaciones en el 2006.
Enfrente, la posición del Mercosur más Venezuela proponía dejar sentado que para
otros países la integración tenía que ser igualitaria, sin subsidios, y tener en
cuenta el tamaño y la dimensión de las economías de cada uno.
“Uno estaba preparado para este punto, pero en verdad no sabíamos por donde iba
a saltar la liebre. El presidente panameño no vino, el planteo lo hizo su vice”,
comentó Chávez que se lamentó de que esas discusiones no se hubieran transmitido
en vivo y en directo. “Ustedes tendrían que conseguir los videos del debate, es
muy interesante. Tendrían que haber visto la firmeza del presidente de Brasil,
Luis Inácio Lula da Silva, que fue el primero en cuestionar la propuesta”. Aquí
Chávez destacó que los países del Mercosur trabajaron coordinadamente y cada
presidente llevó adelante las posiciones desde su estilo. “Lula muy tranquilo
pero firme, Tabaré también muy diplomático pero firme, el presidente paraguayo,
Nicanor, firme también y el presidente Kirchner con su estilo a veces como un
látigo, pero sus posiciones eran una espada”.
El venezolano comentó que frente a los países del Mercosur más Venezuela, se
abroquelaron el resto de los países y que luego de cada intervalo, “cada uno de
los grupos volvía más unido y con mayores diferencias con el otro.” Recordó que
Kirchner tuvo que pedir en tres ocasiones un receso. Dijo que la ofensiva
estadounidense y de Canadá para incluir en la declaración final el aval a las
negociaciones por el ALCA, eran un “velado chantaje” y que “Estados Unidos y
Canadá llegaron casi a la falta de respeto”. Fue entonces, contó Chávez, que
Kirchner dijo que “aquí no nos gustan que nos patoteen”. Fue cuando él se sumó
al debate y dijo que “le gustaría escuchar a mis hermanos del Caricom y ver si
se suman al chantaje”. Las negociaciones estaban bloqueadas y para Chávez esto
no hacía más que darle la razón al uruguayo Tabaré Vázquez cuando dijo que “el
único consenso es que no había consenso”.
En su rueda de prensa el venezolano recordó que el grupo de los países más
poderosos de la tierra, el Grupo de los 8, le destina a los subsidios
básicamente agrícolas una cifra cercana a los mil millones de dólares diarios.
El punto le sirvió para demostrar que era imposible mantener un comercio libre y
entre iguales. Insistió en definir al ALCA como una propuesta anexionista.
Cuando reflejó las posiciones de Canadá y de Estados Unidos, señaló que la
delegación canadiense llegó a decir que como ellos eran mayoría debía imponerse
este criterio a la hora de redactar las conclusiones finales. En se momento,
contó, él propuso realizar un plebiscito sobre el ALCA que incluya todos los
territorios de América, desde Alaska hasta Tierra del Fuego. A los países del
Caribe comentó que él les preguntó: “¿Qué defienden ustedes?”.
Le llevó una hora y cuarto resumir cinco horas de debate. Su crónica fue también
histórica ya que se remontó a anteriores Cumbres en las que recordó que la
posición venezolana era claramente minoritaria. “Hoy hemos tenido una formidable
victoria bolivariana, sanmartiniana, latinoamericana”, concluyó. Como yapa
reconoció un cruce con su par de Perú, Alejandro Toledo, quien según su mirada
había recurrido al truco de tergiversar, para a su vez desacreditar, el discurso
que no le simpatiza. Chávez fue piadoso con el presidente chileno Ricardo Lagos,
quien se enroló en el bloque que defendió el ALCA. “Lagos estuvo hasta el final,
me llamó muy diplomático para decirme que tenía que irse por compromisos
asumidos. Lo vi tranquilo, creo que finalmente Lagos entendió las razones que
tenemos en contra del ALCA”. La noche avanzaba sobre Mar del Plata, cuando al
cierre de esta edición le presidente de Venezuela seguía respondiendo a los
periodistas. Su cansancio evidente en ningún momento afectó su locuacidad.