Bienvenido Sr. Bush
Por Frei Beto -
Saturday, Oct. 29,
2005 at 7:38 AM
Bienvenido, aun que no le guste lo que tenemos para decirle
"Welcome"
Mr. Bush
Frei Betto
Alai-amlatina
Presidente Bush: bienvenido a un país soberano llamado Brasil. Como el
presidente Lula ya demostró, no queremos el ALCA y tenemos un gobierno solidario
con Venezuela de Chávez y con Cuba de Fidel. Ya fuimos colonia de Portugal por
322 años y sabemos lo que es producir riquezas en beneficio de otros pueblos.
Aún hoy el pueblo brasileño trabaja, y trabaja mucho, para pagar la deuda
e(x)terna contraída por nuestras élites sin que la población haya sido
consultada. Nuestra carga tributaria es una de las más altas del mundo, el 36%
del PIB; nuestra tasa de interés sobrepasa el 19% al año; nuestro gobierno gasta
con la amortización de los intereses de la deuda, cada año, más de diez veces el
presupuesto de que dispone para nuevas inversiones. Oficialmente nuestro
superávit primario es del 4,25%. De hecho, pasa del 5%, porque el equipo
económico de nuestro gobierno cree, religiosamente, que el dios mercado es capaz
de producir el milagro del bienestar de la nación sin que haya cambios de
estructuras, como la reforma agraria. Y no digo que eso es problema nuestro
porque nuestra economía está controlada por el FMI, en el cual Ud. manda. No
conozco un sólo país que haya salido de la pobreza gracias al FMI.
Vengo a pedirle la paz. Hace 2.800 años, un hebreo llamado Isaías afirmó que
sólo habrá paz como fruto de la justicia. El señor cree que ella se producirá
con la imposición de las armas. Mas, la guerra es el terrorismo de los ricos,
así como el terrorismo es la guerra de los pobres. ¿No bastó la derrota de
Estados Unidos en Vietnam? Allí murieron 1 millón de personas, de las cuáles 50
mil eran norteamericanos. Pronto o tarde su país tendrá que dejar Irak sin
ningún orgullo, cargando el fardo de miles de jóvenes norteamericanos (muchos de
ellos de origen latino y negros) condenados a la muerte por que creyeron que es
bueno para el mundo lo que es bueno para Estados Unidos.
Su país posee sólo el 6% de la población mundial. Sin embargo, controla el 50%
de la riqueza del planeta. Jamás exigió democracia en Arabia Saudita, donde se
encuentran las mayores reservas de petróleo del mundo, porque el gobierno
autocrático de aquel país es dócil a la política del Tío Sam, aunque de allí
hayan salido Bin Laden y los terroristas que derrumbaron las torres gemelas. El
año pasado se gastaron en armamentos, en todo el mundo, cerca de US$ 900 mil
millones de dólares. Estados Unidos desembolsó casi la mitad, US$ 390 mil
millones. ¡Y pensar que se necesitan tan sólo US$ 50 mil millones, hasta 2015,
para erradicar el hambre del mundo!
¿Por qué será que la muerte merece más dinero que la vida? ¿No habrá algo muy
equivocado en esa lógica? ¿Por qué el capitalismo coloca la propiedad privada
por encima de vidas humanas y del bien colectivo? ¿Por qué mueren de hambre cada
año 5 millones de niños menores de 5 años, sin que las naciones ricas destinen
más del 10% de los gastos bélicos en cooperación internacional?
El señor debe saber que 86 millones de personas murieron víctimas de la guerra
desde 1940. Las dos bombas atómicas que su país lanzó sobre las poblaciones
inocentes de Hiroshima y Nagasaki segaron cerca de 100 mil vidas y dejaron un
lastre de cáncer, hasta hoy, en los descendientes de las víctimas. Casi todas
jóvenes. Cerca de dos mil soldados de Estados Unidos han muerto en Irak en esa
guerra insana reiniciada en 2003. Su padre invadió aquel país en 1991 y el
resultado avergonzó tanto a su nación que Ud. se sintió con la obligación de
repetir el gesto, con la esperanza de derrumbar a Sadam Hussein, lo que
consiguió, y la resistencia de los iraquíes, que hasta ahora desafía el
potencial bélico de su país. Entre la población civil, aproximadamente 130 mil
iraquíes murieron como consecuencia de los ataques de las tropas de Estados
Unidos en 1991 . Sadam, gracias a las armas, inclusive químicas, suministradas
por Estados Unidos, sobre todo en la época de la guerra contra Irán, mató cerca
de 200 mil iraquíes.
Estuve hace poco en su país. En Utah, muchos me preguntaron cual impresión tengo
de Estados Unidos. Respondí que la diferencia entre su pueblo y el mío es que el
suyo está convencido de que no hay felicidad sin dinero. Y el mío es feliz sin
dinero. Nos bastan las cinco efes: fréjol, harina (farinha), fe, fútbol y
fiesta. Esa búsqueda desenfrenada de riqueza es la que impide al pueblo de
Estados Unidos sentirse solidario con los pobres del mundo. Todos vimos lo que
les sucedió a los negros y pobres de Nueva Orleans durante la catástrofe causada
por el huracán Katrina. Se quedaron en el desamparo, hasta que el señor
reaccionó cuando percibió que, a los ojos del mundo, el rey estaba desnudo. Y
para completar, uno de sus asesores tuvo el descaro de proponer, como medida
para reducir la pobreza en Estados Unidos, el aborto a las mujeres negras...
Presidente Bush, “welcome” a la nación del futuro. Queremos ser amigos fraternos
del pueblo de Estados Unidos, sin que la CIA vuelva a amenazar nuestra
democracia, como en 1964 cuando ayudó a implantar una dictadura militar que duró
21 años, y que se alcance reciprocidad en las relaciones comerciales, con pleno
respeto a nuestra soberanía. (Traducción ALAI)
Frei Betto es escritor, autor de "Típicos Tipos" (A Girafa), premio Jabuti 2005,
entre otros libros.